MIGRACION  LABORAL NGABE  COMO FENÓMENO ECONÓMICO Y  SOCIAL ENTRE DOS  NACIONES

A tempranas horas se escuchan los ruidos de los buses que llegan al puesto fronterizo de Río Sereno. Al bajar de los vehículos, aparecen niños, mujeres y hombres provenientes de distintas partes de la Región Ngäbe-Buglé y de Bocas del Toro.

Y no es para menos. Es época de cosecha de café. Ante la necesidad de contar con suficiente mano de obra para recolectar el grano, productores costarricenses recurren a trabajadores provenientes del lado panameño de la frontera.

Esta movilidad laboral no es un fenómeno nuevo. Cada temporada, cientos y en determinados períodos, miles de trabajadores cruzan la frontera para participar en la recolección del café.

Detrás de cada trabajador existe una familia y, detrás de cada jornada de trabajo, existe un movimiento económico que conecta comunidades de Panamá con zonas productoras de Costa Rica.

Desde mi experiencia como coordinador de la estrategia de mano de obra en Panamá para el ICAFE, he podido observar que familias enteras y grupos de trabajadores se organizan en la región Ngäbe-Buglé para viajar hacia Costa Rica durante la temporada de cosecha de café.

Para muchas de estas personas, el proceso migratorio representa un desafío adicional. Las diferencias culturales y lingüísticas hacen necesario brindar orientación y acompañamiento durante el trayecto, especialmente al momento de interactuar con transportistas y funcionarios de migración. En algunos casos, los trabajadores no comprenden con claridad los requisitos necesarios para realizar los trámites correspondientes en los puestos fronterizos.

Ante esta realidad, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha impulsado mecanismos de trazabilidad y registro que buscan contribuir a que el desplazamiento de los trabajadores sea más seguro, ordenado y respetuoso de sus derechos, reduciendo situaciones de discriminación durante el proceso.

La migración laboral no se limita únicamente a los trabajadores que cruzan la frontera para incorporarse a las fincas cafetaleras. Durante la temporada de cosecha también aumenta la movilidad de comerciantes y emprendedores que buscan atender las necesidades de los trabajadores, tanto en las comunidades fronterizas de Panamá como en Costa Rica.

Supermercados, pequeños comercios, restaurantes, transportistas y otros proveedores de servicios pueden experimentar un incremento en la demanda durante este período. Los taxistas y conductores de autobuses también participan de este movimiento económico, al facilitar el traslado de los trabajadores y sus familias.

El fenómeno adquiere una dimensión mayor cuando se considera la cantidad de personas que participan en la movilidad laboral. Aproximadamente 15,000  trabajadores Ngäbe se desplazan cada temporada hacia las zonas cafetaleras de Costa Rica.

Esta movilidad representa no solamente mano de obra para el sector cafetalero costarricense, sino también un flujo de ingresos que se distribuye a través de diferentes actividades económicas a ambos lados de la frontera.

Al mismo tiempo, los ingresos obtenidos durante la cosecha representan una fuente importante de recursos para muchas familias Ngäbe en Panamá, que utilizan parte de esos recursos para cubrir necesidades del hogar y sostener la economía familiar durante el año.